La Fórmula 1 vuelve a Madrid este fin de semana con el flamante y muy comentado Madring, pero la carrera no empieza cuando se apagan los semáforos. Y menos cuando tiene tanta parafernalia a su alrededor
El GP plantea una forma distinta, más puntera, de entender los grandes acontecimientos deportivos: como plataformas de experiencias que se extienden más allá de la pista y conectan a marcas y aficionados. Una oportunidad que, como señalaba recientemente Experientia en LinkedIn, dura mucho más que las dos horas que ocupa una carrera.
Y Madrid ya está demostrando que esa experiencia también puede vivirse a través del ocio electrónico. El mejor ejemplo está en el Campus del Videojuego, donde Madrid in Game acaba de incorporar el simracing a su catálogo de eSports con la inauguración de nuevas cabinas de conducción. Durante cinco días, el Desafío Contrarreloj permitió competir por la vuelta más rápida en EA Sports F1, antes de cerrar la programación con un Beat the Pro junto al creador de contenido Borja Zazo.
🏁🏎️ Ya tenemos ganador del desafío contrarreloj.
— Madrid in Game (@MadridinGame) September 7, 2026
🏆 Rubén Tur se hace con el primer puesto con un tiempo de 1:31:537.
Gracias a todos los que os habéis puesto al volante, nos vemos en el próximo reto. pic.twitter.com/mY3wvU12B1
Pero la conexión entre carreras y videojuegos puede ir todavía más lejos. El pasado fin de semana, más de 80 participantes se enfrentaron en una nueva edición de Hack Jams, esta vez dedicada al racing. Durante 48 horas, los equipos tuvieron que convertir sus ideas en videojuegos funcionales, trabajando a contrarreloj para llegar a la meta con su propia creación.
Son tres formas diferentes de acercarse a una misma idea: competir, experimentar y crear. Y es precisamente donde el videojuego tiene mucho que aportar al nuevo modelo de los grandes eventos deportivos. Puede convertir al espectador en participante, generar nuevas comunidades alrededor de una competición y crear experiencias que sobrevivan al momento concreto del evento.
La llegada de la F1 ofrece a Madrid un enorme escaparate internacional. Pero también una oportunidad para demostrar que el ecosistema que rodea al deporte puede ser mucho más amplio que la propia competición.
Y en Madrid, también puede empezar con un mando, continuar en un simulador y terminar creando un producto de ocio digital. Si además tienes entradas para el Gran Premio, se podría decir que te has pasado el juego…